CURIOSIDADES / ¿Qué hizo Napoleón en la Tierra de Israel?

La Tierra de Israel estaba en manos del Imperio otomano. Aquel imperio que había sido uno de los más fuertes en el siglo 16, estaba debilitado y en el principio del camino a desvanecerse. Diversas personalidades aprovecharon la oportunidad para gobernar sobre distintos áreas del imperio, algunos bajo la autoridad del Sultán y otros sin su permiso. A fines de siglo 18, en parte de la Tierra de Israel, gobernaba el cruel Ahmad El-Jazzar (autorizado por el Imperio Otomano) y a su lado su fiel consejero judío Haim Farhi.

¿Por qué vino Napoleón a conquistar la Tierra de Israel?

Luego de la Revolución Francesa, la regla de que los gobernadores pueden ser únicamente de alguna familia específica dejó de regir, y la inestabilidad en el gobierno provocada por El Terror en los últimos años de la revolución, preparó el terreno para que un joven de 29 años como Napoleón Bonaparte, quien ya había hecho conocer su nombre habiendo derrotado a los austríacos, salga en campaña con el ejército francés a conquistar tierras lejanas.

El objetivo principal de los franceses eran quienes todavía no se habían rendido ante ellos en todos los años de la revolución: los británicos. Pero pelear contra las islas británicas era demasiado difícil, era necesario partir desde otra zona, y la mejor oportunidad era conquistar Egipto y la Tierra de Israel, y de ahí conquistar las colonias inglesas del oriente.

La conquista

En 1798 el ejército de Napoleón hizo su camino por Egipto. Si bien el Imperio Otomano era el que estaba en poder de Egipto, los mamelucos ocupaban varias zonas. Napoleón entró con el pretexto de ayudar a los otomanos contra los mamelucos y declaró su fialdad a Mahoma y al Korán. De esa manera no tuvo resistencia por parte de ellos. A medida que comenzó a formarse una nueva coalición contra Francia, teniendo en cuenta que la conexión militar con Francia estaba perdida y bajo la sospecha que los Británicos pronto se acercarían a la costa de Egipto, Napoleón decidió que ya era hora de ingresar a la Tierra de Israel.

Pintura de Antoine-Jean, barón Gros
En Febrero de 1799, Napoleón conquisto El-Arish (en la costa del Sinaí, a unos 50 km de la franja de Gaza) en 11 días. Si bien tuvieron éxito en la batalla, la conquista tenía que haber durado mucho menos ya que la idea de Napoleón es que su travesía en la Tierra de Israel no dure más de tres meses. El 24 de febrero conquistó Gaza, y la semana siguiente conquistó la ciudad de Ramle sin resistencia (hasta el día de hoy los monjes muestran en qué cuarto durmió Napoleón en el monasterio católico. En Jerusalén empezaron a fortificar la ciudad, si bien Napoleón en ningún momento se dirigió hacia esa dirección y siguió por la costa emprendiendo su camino a la ciudad de Yafo.

Luego de un sitio de cuatro días, las murallas de la ciudad de Yafo fueron penetradas. Antes, Napoleón había mandado a dos generales a ofrecerles que se rindan. Abdallah, el general otomano, decidió matarlos y colgar sus cabezas afuera de las murallas. Los soldados de Napoleón mataron a miles de personas, musulmanes, judíos y cristianos. Miles de soldados otomanos se resistieron en un compendio fortificado en la cima del monte, mantuvieron capturados a soldados franceses que se habían acercado para dialogar sobre la rendición y no los dejaron ir hasta que les aseguraron que no iban a matarlos a todos. Los franceses aceptaron, sin embargo Napoleón luego decidió asesinarlos a todos, con el pretexto que a varios de ellos los habían liberado en El-Arish y otra vez estaban peleando en su contra. La peste que se fortificó en Yafo (que aparentemente ya la estaban trayendo los soldados desde antes) se llevó la vida de cientos de soldados. Napoleón visitó a los enfermos y elevó el espíritu del ejército hacia la próxima batalla.
El foso entre las murallas de Akko, que Napoleón no pudo atravesar

Napoleón siguió su camino conquistando Qaqún y Haifa. Luego comenzó el sitio sobre Akko, y al mismo tiempo, otros soldados se dirigieron hacia al norte y al este, conquistando Zur (Líbano), Kunetra (Siria) y el monte Tabor.

La derrota

Los rumores de la aniquilación masiva de Yafo y la venida de un admirante inglés llamado Sidni Samit para fortalecer a los otomanos hizo que El-Jazzar, quien gobernaba desde Akko, no se entregue. Akko estaba rodeada por mar desde tres direcciones y rodeada por murallas y fosos, protegidos por soldados otomanos que disparaban con cañones desde arriba de las murallas. Luego de un mes y medio de sitio, el ejército francés logró penetrar la muralla, sólo para encontrarse con otra muralla más adentro que habían construido los sirvientes de Al Jazzar en su jardín. Ante esta sorpresa, la pérdida de sodados y cañones, y la desorganización del itinerario que había propuesto, Napoleón decidió retirarse. Para mediados de Junio, el ejército ya había vuelto a El Cairo y Napoleón pronto volvió a Francia para convertirse en su nuevo emperador.

La repercusión de Napoleón en Israel

La Tierra de Israel siguió gobernada por El-Jazzar y el Imperio Otomano, y los tres meses de estadía de Napoleón casi que no dejaron un cambio visible alguno. Sin embargo, la atención del mundo volvió una vez mas en la historia a la Tierra de Israel, y el mapeo de la zona hecha por Pierre Jacotin despertó el interés de las personas en aspecto científico, cultural y religioso. Una vez más en la historia la Tierra de Israel significó ser la puerta decisiva como paso entre continentes. El renovado interés acercó a los grandes imperios a fortalecer su influencia en la zona donde más tarde construirían sus consulados, iglesias, hospitales y puestos de correo, preparando el terreno para el próximo imperio que ocuparía la Tierra de Israel, en la primera guerra mundial.




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